Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reflexión. Mostrar todas las entradas
26 noviembre 2014
¿POR QUE PERTENECER AL AMPA?
22:54
comunicación 2.0
,
comunicación JHS
,
noticias de JESNA
,
reflexión
,
secretaría de JESNA
No comments
¿POR QUE PERTENECER AL AMPA?
Todos sabemos el significado de
estas siglas “Asociación de Madres y Padres de Alumnos”, pero ¿Realmente
sabemos sus funciones o lo que nos aportan? Primeramente debo decir que es un
vínculo entre las familias y el centro educativo, y que depende de todos lo fuerte que éste sea.
Es también una forma de participar en la educación de nuestros hijos
favoreciendo las relaciones entre familias, sobre todo en los actos que la AMPA organiza como
convivencias, misas, actividades extraescolares, etc. También favorece la
relación entre los padres y el centro escolar
en caso de que aparezcan cuestiones como falta de entendimiento o
desacuerdo con el centro educativo. O bien colaborando económicamente o aportando
iniciativas ante cualquier deficiencia del centro, haciendo más fuerza cuanta
más grande sea nuestra unión.
Así pues, os animo a pertenecer a este órgano tan esencial
en la vida educativa de nuestros hijos y que participéis activamente en las
actividades que la AMPA
organice, porque AMPA SOMOS TODOS.
06 diciembre 2013
"DIOS ES TAN GRANDE Y TAN BUENO QUE PUEDE HACERSE PEQUEÑO". Por Antonio Castilla
El lema pastoral del mes de diciembre es "DIOS ES TAN GRANDE Y TAN BUENO QUE PUEDE HACERSE PEQUEÑO". Estas palabras de Benedicto XVI nos adentran en la entrada del nuevo Tiempo Litúrgico: El ADVIENTO. «El Niño en el pesebre es verdaderamente el Hijo de Dios. Dios no es soledad eterna, sino un círculo de amor en el recíproco entregarse y volverse a entregar. Él es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
![]() |
| Lema de Pastoral del mes de Diciembre |
¿Pero cuál es el sentido del Adviento?
En primer lugar es tiempo para APRENDER A ESPERAR. El tiempo del Adviento nos quiere ejercitar en una virtud cristiana básica: la esperanza. Cada año la iglesia entra en este santo tiempo y aprende a esperar al Señor:
· Con la misma ilusión con que un estudiante espera sus vacaciones.
· Con la misma intima emoción con que una madre espera a su hijo.
· Con la misma urgencia con que el surco abierto y reseco espera la lluvia, la Iglesia espera la venida de su Señor.
Cada año cobra actualidad el Aviento porque siempre necesitamos la Venida de Dios en nosotros, y nos hace falta aprender a esperarle. Sería señal de debilidad o de muerte si nos encontráramos satisfechos con lo que ya tenemos.
Como también nosotros, los cristianos, podemos ir perdiendo a lo largo del año la sensibilidad por lo divino, nos conviene que el Adviento nos despierte el apetito de los bienes que verdaderamente valen la pena. Nos hace bien el matricularnos en la escuela de la esperanza, poniéndonos por delante la meta del encuentro Salvador con nuestro Dios. San Pablo hace sonar la diana para todos: “sabed que ya es hora de que despertéis del sueño”.
En segundo lugar debemos SER TESTIGOS DE LA ESPERANZA. En un mundo que progresa sin cesar, que se supera así mismo en las conquistas del “confort” y de la ciencia; en un mundo que, a pesar de todo ello, no puede quitarse de encima la angustia y la inquietud, los cristianos somos invitados en el Adviento a practicar la espera de los bienes divinos, y a dar testimonio de nuestra esperanza ante los ojos de la sociedad.
¿Cuántas cosas ansían los hombres?, ¿cuantos "mesianismos" ilusionan los corazones humanos? Nosotros tenemos que superar con decisión el plan material y alimentar nuestra esperanza con el único objeto que puede satisfacerla: la venida de Jesús.
El salmo 24 resuena desde el primer día del Adviento: A ti, Señor he levantado mi alma; por encima de los afanes de cada día y de las aspiraciones meramente terrenales, nosotros esperamos a Dios mismo.
No es que con ello tratemos de desertar de nuestra tarea en el mundo; al contrario, queremos orientar los íntimos anhelos de la humanidad hacia su único objetivo definitivo: Dios; pues "todos los que esperan en el Señor no quedaran defraudados".
En tercer lugar, ¿QUÉ ES LO QUE ESPERAMOS? La pregunta brota espontánea al intentar vivir concretamente el espíritu del Adviento: ¿Que objeto tiene nuestra espera?, ¿De qué venida se trata el Adviento? El pueblo de Israel estuvo durante siglos y siglos esperando al Mesías.
Cuando llegó la plenitud de los tiempos, Cristo nació de María Virgen y apareció entre nosotros. Desde que Él llegó todo ha cambiado en la historia: Vivimos el tiempo de Cristo. Seria simplemente una ficción inútil o una comedia
· El rezar y cantar como si Cristo no hubiera venido ya.
· El pedir a Dios que nos envié al Mesías como si no hubiéramos sido ya salvados por Él.
· Ponernos en la misma actitud de Israel, copiando sus palabras en el mismo sentido inmediato que tuvieron en sus labios.
Eso no lo pretende ciertamente el Adviento. El nacimiento de Jesús en Belén lo recordamos gozosamente, celebraremos su aniversario y aprenderemos las entrañables lecciones que sus protagonistas nos enseñaron.
08 noviembre 2013
"La SANTIDAD consiste en estar SIEMPRE ALEGRE". Por Antonio Castilla
De la Santidad podemos hablar mucho, hay muchos conceptos y teologías, pero es solo un verdadero encuentro personal con el Espíritu Santo que nos va a capacitar para vivirla y disfrutarla.
Tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento el destinatario de la obra santificadora de Dios es el Pueblo. Lo escoge para el culto y para ser testigo y testimonio ante los demás pueblos. Santo en el sentido bíblico de la palabra no es aquél que ha hecho grandes cosas por Dios, sino aquél en quien ha hecho grandes cosas.
¿Por qué nos cuesta ser santo en el sentido práctico de la palabra? Porque sencillamente no hemos conocido aún a Jesús. Hablo de conocerle, no sólo de tener información de Él. Jesús es una persona real, no es un concepto o algo abstracto o distante. Nos cuesta tanto ser santos porque muchos de nosotros profesamos una religión en vez de una verdadera relación con la persona de Cristo.
Pero, ¿en qué consiste la santidad? La Santidad es practicidad, es un estilo de vida sano. La enfermedad es básicamente contaminación y la salud es estar libre de contaminación espiritual, emocional y corporal; 1Ts 4-23 nos dice: “Que Dios mismo el Dios de la paz, los santifique por completo y conserve su ser, espíritu, alma y cuerpo irreprochable para la venida de Nuestro Señor Jesucristo”.
La Santidad es vivir en libertad, no en libertad de hacer lo que se quiere sino más bien lo que conviene y disfrutarlo. La Santidad no debe ser una carga, debe ser una satisfacción. Es imposible vivir y disfrutar la santidad con una mente que no está renovada (Ro, 12-2).
Para el apóstol Pablo, el conocimiento de Dios hizo que viera su pasado sin Cristo como basura, y eso que Pablo tuvo una vida moral y religiosamente ordenada, no era promiscuo, ladrón, vicioso e inmoral. ¡Cuánto más tiene que verlo como basura aquél que vivió una vida de pecado e inmoral!
Creo que para vivir una vida santa tenemos que pensar como Dios piensa, mirar el pecado como Dios lo mira y amar la Santidad como Él la ama y esto lo lograremos en la medida en que conozcamos a Dios a través de su Palabra y sobre todo tenerle como nuestra norma de vida.
Hebreos 12-14 nos lo deja muy claro: “Procuren están en paz con todos y llevar una vida santa, pues sin la santidad nadie podrá ver al Señor”
![]() |
| Lema de Pastoral del mes de noviembre |
30 octubre 2013
Festividad de Todos los Santos
Próximos a celebrar la fiesta de Todos los Santos, podemos confirmar con tristeza que, en los últimos años, su significado ha perdido valor a los ojos de muchos sectores de la sociedad, especialmente jóvenes, niñas y niños, con las cada vez más habituales celebraciones de Halloween durante la noche del 31 de octubre.
Que se avecina Halloween es algo que se respira en el ambiente desde hace días. Es imposible no darse cuenta de su llegada, ante la proliferación de calabazas, brujas o esqueletos que invaden los escaparates, pero también se celebra nuestra Festividad de Todos los Santos y es indiscutible que ambas tradiciones son difíciles de aglutinar. Quizás todo fruto de la globalidad y de la cultura de consumo, nos hemos sumergido en una tradición que no es nuestra, olvidando lo que sí es nuestro y los valores cristianos que tiene nuestra festividad.
Es curioso cómo cambian las costumbres. Seguramente nos dirán nuestras madres o nuestros padres que cuando eran niños y niñas la Festividad de Todos los Santos era una celebración completamente sobria, en cambio nuestros hijos e hijas entienden estos días como una estupenda oportunidad para disfrazarse de monstruos, maquillarse del modo más horripilante posible y comer chuches con forma de insectos. Aunque no se puede negar que esto puede ser divertido, no debemos olvidar que como católicos estamos de fiesta porque el Primero de Noviembre se celebra a Todos los Santos. Esa es la verdadera fiesta de estos días.
A continuación se reproduce un comunicado de la Conferencia Episcopal de Francia (2003) para explicar el sentido de las fiestas de Todos los Santos y del día de los Difuntos:
A lo largo del año, la Iglesia católica celebra a los santos que ha canonizado oficialmente y que presenta como modelos y testigos ejemplares de la fe», recuerda el texto. Con la fiesta del 1 de noviembre, día de Todos los Santos, la Iglesia desea «honrar a los santos «anónimos» —mucho más numerosos— que con frecuencia han vivido en la discreción al servicio de Dios y de sus contemporáneos». En este sentido, aclara el documento, es la fiesta de «todos los bautizados, pues cada uno está llamado por Dios a la santidad». Constituye, por tanto, una invitación a «experimentar la alegría de aquellos que han puesto a Cristo en el centro de su vida». El 2 de noviembre, día de oración por los difuntos, explican los prelados franceses, propone una práctica que comenzó con los primeros cristianos. La idea de convocar una jornada especial de oración por los difuntos, continuación de Todos los Santos, surgió antes del siglo X, siguen explicando. «El 1 de noviembre, los católicos celebran en la alegría la fiesta de Todos los Santos; al día siguiente, rezan de manera más general por todos los que han muerto», afirman. De este modo, la Iglesia quiere dar a entender que «la muerte es una realidad que se puede y que hay que asumir, pues constituye el paso en el seguimiento de Cristo resucitado». Esto explica las flores con que en estos días se adornan las tumbas, «signo de vida y de esperanza»
Aunque el cambio no será sencillo para los niños y niñas, es necesario vivir congruentemente con nuestra fe, y no permitir que los más pequeños/as tomen como algo natural la connotación negativa de Halloween. Con valor y sentido cristiano, las madres y padres católicos podemos dar a estas fechas, el significado que tienen en el marco de nuestra fe.
Más que combatir la forma en que hoy se celebra Halloween, que nada tiene que ver con nuestras costumbres y valores; debieramos retomar el sentido original de esta fecha y celebrar la Fiesta de Todos los Santos.
Pero ¿por qué celebrar la fiesta de Todos los Santos? ¿quiénes son los santos?
Los santos no son personas diferentes de nosotros/as, en todos los tiempos ha habido santos, de diferente edad, unos niños, otros jóvenes, adultos, viejitos, hay santos y hay santas, unos flaquitos, otros gorditos, unos muy inteligentes otros muy sencillos, algunos han nacido muy ricos otros fueron muy pobres, unos son blancos otros negros, unos han sido santos desde pequeños, otros llevaron una vida en la que no conocían a Dios, y se portaron muy mal, pero cuando se encontraron con Jesús, cambiaron, y decidieron ser felices siguiéndolo.
Todos, pero todos, estamos llamados a ser santos, Dios nos quiere santos, y para eso nos dio el Don de la Fe, fue su regalo cuando nos bautizaron, y todos los que estamos bautizados tenemos que ser santos, pero también tenemos que querer serlo. El Don de la Fe es más grande que todos los superpoderes de tus héroes favoritos y además es de verdad. Pero la fe no es para tener unos músculos muy fuertes, o para poder volar, o ver a través de las paredes, ni para golpear a nadie.
Ser santos es querer seguir a Jesús, actuar como Él, hacer el bien como Él, amar como Él.
SER SANTO ES SER AMIGO DE JESÚS.
En definitiva, para los creyentes, la fiesta de Todos los Santos refleja la fe en el futuro para quienes esperan y viven según el Evangelio predicado por Jesús. El respeto a los restos mortales de quienes murieron en la fe y su recuerdo, se inscribe en la veneración de quienes han sido «templos del Espíritu Santo». No debemos olvidar tampoco que es bueno que como cristianos hagamos oración por nuestros difuntos.
28 octubre 2013
La parábola del Fariseo y el Publicano: una metáfora actual. Reflexión sobre el Evangelio por Antonio Castilla.
Esta mañana, en una conocida red social, Antonio Castilla, profesor del colegio y padre de tres niñas preciosas, dos de ellas escolarizadas en nuestro centro, compartía esta precisa reflexión:
"Ayer se nos presentaba uno de los evangelios para mí mas importantes. La Parábola del Fariseo y del Recaudador.
Digo importante porque nos viene muy bien en los tiempos que corren. Estos dos personajes contraponen dos formas de ser distintas; dos maneras de orar; dos formas de creer y relacionarse con Dios.
Haciendo un símil con nosotros mismos es lo que muchos suelen hacer para poder sobrevivir en los tiempos que corren.
Haciendo un símil con nosotros mismos es lo que muchos suelen hacer para poder sobrevivir en los tiempos que corren.
En este sentido, Jesús nos recuerda que necesitamos empezar desde abajo, es decir, desde lo más profundo y real de nosotros mismos; nos recuerda la GRATUIDAD de la SALVACIÓN, pero que pronto se nos olvida cuando está en juego nuestro pellejo.
La palabra Fariseo tiene muchos significados: persona satisfecha y segura de su valor; aquel que cree que siempre lleva razón; el que posee la verdad exclusiva y al mismo tiempo con capacidad para juzgar y condenar a los demás, etc. Por supuesto esta clase de personas no se arrepienten de nada y son los demás los que deben cambiar.
¿Qué postura podemos adoptar? El evangelio lo deja muy claro: Jesús es el único Maestro, de él debemos aprender, a él debemos acudir; él es nuestra fuente.
Pero no todos siguen las mismas reglas de juego; hay personas que exponen muchos principios adornados de moralidad y falsa prudencia en nombre de la fraternidad y la buena convivencia que no son otra cosa que "Cantos de sirenas".
Jesús nos advierte que la hipocresía es maligna en nosotros los que nos llamamos cristianos si queremos ser evangelizadores, porque no es posible ocultar o encubrir por mucho tiempo la falta de virtud, la desidia y la poca participación, como la falta de amor a Dios y a los hombres.
Por lo tanto, no hay que reprimirse, tememos la obligación de expresarnos con nitidez de sentimientos, para poner freno a las actitudes indignas (limpia la copa primero por dentro y después por fuera).
Dejémonos de falsas sinceridades como los fariseos que acostumbraban a las exterioridades, a quedar bien, a las apariencias y pasemos a lo verdaderamente significativo y valedero; lo interior, el fondo del alma.
Porque para Dios no tiene importancia lo que aparentemos, sino lo que verdaderamente seamos. Todo esto si creemos en ÉL".
Estas palabras nos pueden ayudar a reflexionar, a aprender que nuestra actitud ante Dios y ante los demás seres humanos debe ser sincera, humilde y sin egoísmo. La parábola del Fariseo y el Publicano tiene algo especial. Nuestro Señor aceptó la actitud del publicano, del pobre y humilde, y por eso éste regresó justificado, es decir, perdonado y salvado. Gracias Antonio.
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)















